Tranquila

       Hay llamadas que no querríamos recibir nunca. Nadie quiere que le llamen para saber que otro está sufriendo. Con la impotencia, además, que supone la distancia. Cuando no hay palabras que consuelen y los gestos (una mano en el hombro, un abrazo…) son imposibles. Cuando un “tranquila…” entre sus sollozos sólo suena a lugar común. Cuando tienes que explicar que no hay situación que justifique que la hagan daño y su “Ya, pero…” se te clava en el alma. Cuando las excusas para ti son sólo eso y para ella la roca a la que aferrarse porque su mundo se desmorona y no quiere o no puede verlo. Cuando te llama a toro pasado porque ella qué sabía y, total, tampoco era para tanto. Cuando ha decidido convencerse de que todo estará bien y tú sabes que sólo es cuestión de tiempo.

       Hay llamadas que no querríamos recibir nunca. Hay llamadas que no tendrían que hacerse nunca.

*Aprovecho para recordar que existe un teléfono de atención para las víctimas de violencia de género: 016 (y no deja rastro en la factura).

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s