La guerra de los niños

Y no me refiero a ésta.

 Siguiendo con mi tono de cabreo con la Humanidad, hoy toca hablar de los padres que usan a sus hijos como moneda de cambio o como chivo expiatorio de toda la mala baba que les crea la separación o el divorcio. No me refiero sólo a las comeduras de tarro (que las hay), a impedirles ver a la familia de su otro progenitor (que es muy común) o a su progenitor mismo (más común aún) sino a que sean el blanco de pequeñas venganzas contra quien fue su media naranja y hoy pondrían delante de un paredón.

 Para muestra un botón:

 Ay B se divorcian. El niño se queda con Mamá A y ve a Papá B los fines de semana alternos de las 17:00 horas del viernes a las 20:00 horas del domingo. Los dos primeros fines de semana las cosas van bien, pero al tercero, con el invierno ya más que empezado, el niño aparece casi en ropa de verano. Papá B, preocupado porque el niño coja una pulmonía, le equipa para pasar el fin de semana y con la ropa nueva le devuelve con Mamá A. Nunca vuelve a ver esa ropa. Así una y otra vez. Papá B termina optando por dejar la ropa nueva en su casa y que el niño termine el fin de semana con lo que traía. Y con el paso del tiempo, al ver que la situación no varía, a pesar de que se le rompe el corazón, decide que ese año no le compra un plumas. La siguiente noticia que tiene es que el niño va al cole con un abrigo casi de papel de fumar y una mochila rota. Claro, como él no se lo compra….

 Si cambiáis la variable “abrigo” por “una sola muda (la puesta) para todo el fin de semana” o “bañador (como única prenda que lleva el angelito)”, tendréis unas cuantas situaciones que viven cientos de niñ@s como consecuencia de la cabezonería de sus padres (ellas y ellos, que de todo hay, creedme).

 Creo que Herodes eligió mal la franja de edad a la que dedicarse…

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8 comentarios en “La guerra de los niños

  1. Partiendo de la base que muchos padres son considerados como los culpables de las separaciones, por culpa de maltratadores, puteros, borrachos, etc… La cosa es complicada. Conozco un caso, por suerte no es lo normal, en el que la custodia se la han dado a la madre, y pobres angelitos, porque ella tiene unos problemas psíquicos gordos, hablando mal y pronto, está como una puta cabra, a parte de su obsesión psicótica y violenta. El caso es que los niños van siempre mal arreglados, faltan al colegio varios días porque se queda en la cama la susodicha, etc… Lo malo en este caso, es que el \’padre B\’, no tiene suficiente solvencia económica para proporcionar a sus hijos los bienes que les hacen falta. Y para colmo, siguen en juicios, y dandole la razón a la madre, con lo cual pienso yo… o tiene unos abogados del carajo, o por qué ven con tantos prejuicios a un hombre para cuidar de sus propios hijos.
     
    La solución que propongo siguiendo la nomenclatura ejercida por la \’escribanta\’, sería:
     
    Que los jueces miraran un poquito más los expedientes y no se dejaran influenciar por los prejuicios de siempre. A ver si es posible que avance este país culturalmente al mismo ritmo que tecnológicamente.
     

  2. No creo que se trate de una situación de sexismo. Es cierto que, tradicionalmente, se le da la custodia a la madre, por razones bien diversas pero entre las que podríamos admitir desde que realmente el padre es el más conflictivo de la pareja (y cito el comentario anterior, por "maltratadores, puteros, borrachos, etc.", hasta que simplemente los clichés sociales siguen estando muy presentes, y un hombre puede ser simplemente un trabajador, pero una mujer ante todo tiene que ser madre, y luego ya veremos a ver si trabaja.
    El caso es que, independientemente de quién sea el culpable, el \’bueno\’ o el \’malo\’ de la película (y creo que en el 99,99% de los casos, los \’malos\’ son los dos, y solamente hay unas víctimas, y son los hijos), hay padres y madres que deberían ser encarcelados o puestos inmediatamente bajo supervisión psiquiátrica severa (encerrados en un manicomio, vamos). Jugar así con la salud (física y mental) de una criatura inocente es de lo más cruel que puede hacerse en esta vida, y el chaval, a poco espabilado que sea, se estará dando cuenta de todo lo que está pasando a su alrededor. Luego, con los años, él no lo sabrá, pero la semilla de todo aquello que le sucedió siendo niño queda ya en el subconsciente…
    Hay padres que deberían estar en la carcel, y jueces que no deberían poder siquiera entrar en un juzgado para instruir un caso de hurto menor. Luego dicen que decimos de la Justicia…
     
    ¡Ay, Carol!, que te veo últimamente demasiado centrada en asuntos laborales. No dejes que todo esto, que toda la injusticia, la negligencia y la maldad que ves cada día a tu alrededor acabe por afectar tu sonrisa, ¿vale?. Ni tu sonrisa, ni las que nos provocas a todos los que te leemos.
     
    Besines

  3. En el caso de un hombre, cuando te separas de una persona por la razon que sea, va implicito separarte de tus hijos, cuando a lo mejor no solo no tienes problemas con ellos, sino que además los adoras, y un juez, que apenas te conoce ni le importas lo mas minimo te dice cuando puedes ver a tus hijos. No es justo, y da lugar a situaciones como la que has narrado o incluso mucho peores.
    Muchos bechos.

  4. Todas las separaciones y mas con hijos son traumaticas y si a esto le sumamos la poca cordura de algunos padres que utilizan a los pekes como armas para putearse los unos a los otros, entonces, apaga y vamonos…
     
    Es de remarcar las parejas que dejan de compartir su vida y siguen manteniendo una coordialidad que ya la quisieran muchas parejas estables… es de admirar!!
     
    Aunque tambien a lo primero, todo son deseos de buen rollito y a la que empiezan a aterrizar los respectivos  es cuando  ese buen rollito se acaba… y comienza el puteo !!
     
    A mi personalmente me dan mucha penica por los pekes
     
    khorne

  5. Uy, uy, uy… qué desaparecida te veo, llevas seis días sin \’postear\’ nada… ¡espero de verdad que sea para bien!
     
    Un besazo

  6. yo lo sufrí… aunque de una manera no muy directa, ya que yo era "el otro" , "el nuevo".. "el hij… que está con mi mujer"…
     
    Créeme, no es fácil. Ver cómo vuelve el niño después de visitar a tu padre, ver la cara de desprecio con que te mira… ver cómo toda la complicidad y el criño que te habías ganado durante meses se viene abajo tras un fin de semana con su padre…
     
    Doloroso… Aún hoy que todo acabó

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