Kinder

 Ayer muté. Sí, sí, creedme. De pronto me crecieron bigote y trenzas pelirrojas, subí unas 15 tallas, mis pantalones se volvieron azules y blancos, mi fuerza se volvió sobrehumana  y sentí unas irresistibles ganas de:

a)      comer jabalí.

b)       convertirme en metrónomo, marcando cada tiempo a golpe de romano estampado contra el suelo a diestra y siniestra.

Lo habéis adivinado: me sentí Obélix. La diferencia es que yo soy más bien menudita, no tengo tanta fuerza ni mis pantalones el tiro tan alto. Lo que sí me hubiera encantado es lo de hacer de metrónomo humano pero cambiando el romano por una niña de tres años. Teniendo en cuenta lo niñera que yo soy (lo sabéis de sobra), sé que puede sonar raro, pero es la pura verdad. Yo misma me sorprendí.

Resulta que ayer por la tarde tenía la visita de una cliente y se presentaron ella, su madre y su hija (abuela, madre y semilla de Satán, para entendernos). La consulta se demoró durante una hora y veinte minutos, durante los cuales el huracán L. asoló mi despacho. Primero me hizo cambiar todas las sillas de sitio. Luego le di un folio y lápices para tenerla entretenida lo que hizo que quisiera dejar muestras de su capacidad artística en cada uno de los expedientes que yo tenía a mano. También le hacía gracia abrir y cerrar cajones y cuando puse la mano delante del mueble para que no se pillara ¡sorpresa! me pilló la mano a mí porque la puse sin mirar y el cajón estaba abierto. Intentó convertirse en lanza-cuchillos con el abrecartas y en espeleóloga trazando todas las rutas posibles de lado a lado de la mesa por debajo de la misma y de mi propia silla. Podría seguir durante algún tiempo más contándoos sus andanzas, pero ya acabé yo mareada por todos vosotros. Y todo esto mientras intentaba mantener el hilo de la conversación que mantenía con su madre y su abuela. Hablando de las reinas de Roma, ¿creéis que le dijeron algo al engendro chillón (con tres años no sabe decir NADA y se comunica a gritos con tono de castrati)? “Nena, para quieta”. YA. Cuando conseguí sacarlas de allí, mi compañero estaba literalmente flipado con la orgía de gritos que se había montado la enana demoníaca. Yo me quedé rendida del estrés. De hecho, creo que aún no me he recuperado del todo. A ella, como premio por haber sido buena, se la llevaron a merendar una hamburguesa.

 ¿Y a mí quién me lo da?
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9 comentarios en “Kinder

  1. Pues si esto te pasa a tí, que eres muy niñera, a mí… vamos, en mi casa ese día se habría cenado niña. Me la como, y no precisamente a besos… Criaturitas…Besotes, Caroline (hoy no tan dulce).P.S.: Escribí recientemente un relato en mi espacio, que me gustaría que leyeras. No se trata de que me subas el ego con tus alabanzas (bueno, también…), sino que de que me des tu CRÍTICA. Se aprende muchísimo con vuestros comentarios. Mil gracias.

  2. AY, la hiperactividad… y el mudo consentimiento de unos padres que ya deben tener callo…lo peor no es que la niña te mine la moral, sino la imposibilidad de pegarle un buen grito a ver si así se mantiene quietita (caso aparte de liberar un poco de adrenalina) sino el mal cuerpo que sabes que se te queda si le pegas ese grito…Inocentes… (herodes no pensaba lo mismo ;)Un beso…yo también te recomiendo que leas el relato de cronopio… pero no te doy mi opinión para no condicionarte…Pd. Ya tendrás ese premio…seguro

  3. utiliza la estrategia, deja caer sutilmente en la conversacion las posibilidades de q el asunto no vaya bien ante la falta de concentracion en la conversacion q te provoca "chicho terremoto". usa la guerra sucia, y sin piedad!!besotes

  4. Y despues sólo prohiben fumar en el lugar de trabajo mientras los niños pueden campar a sus anchas. ¿Qué ha sido de la frase que marco tantas infancias "mientras los mayores hablan, los niños se estan callados"? Un saludo. Bechos

  5. Me maravillo con la paciencia ajena. 🙂 Ahora que estoy enganchado a Alias, no habría dudado en usar un arsenal de venenos (o al menos, tranquilizantes) de ésos que no dejan rastro alguno. :-PBesines!Álex

  6. Jue niña que bueno!!!!Jajajaja y no te dieron ganas de soltarle una colleja a la mocosa?….jajajaja Por que a mi cuando me vienen al ayuntamiento las mamas pachorras con sus retoños inquietos…es que me ponen los nervios nerviosos ….Aunque deberia estar acostumbrado, ya que con paula no se si tuve una niña o trillizas de lo movida que es…Besos cielo, como siempre un 10http://guerrerosurbanos2006.iespana.es/http://guerrerosurbanos2006.iespana.es/

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